La chirivía es una raíz de color crema parecida a una zanahoria pálida, con un sabor dulce y anisado muy característico. Redescubierta por la cocina moderna, triunfa en cremas y asados.
La chirivía (Pastinaca sativa) es pariente de la zanahoria y el perejil. Destaca por su aroma dulzón, que se intensifica con el frío del invierno.
Origen de la chirivía
Nativa de Eurasia, fue el «endulzante» de la cocina europea medieval antes de la llegada del azúcar. Su mejor temporada va de octubre a marzo, cuando las heladas concentran sus azúcares.
Variedades de chirivía
- Chirivía común: La raíz crema clásica de invierno.
- Chirivía baby: Más tierna y dulce, para asar entera.
¿Cómo cocinar la chirivía?
- En crema: Con pera o manzana, aterciopelada y dulce.
- Asada: En bastones con miel y romero.
- En puré: Mezclada con patata, guarnición de caza y asados.
- En chips: Láminas finas horneadas, aperitivo crujiente.
Conservación
- En la nevera: En el cajón de verduras, 2-3 semanas.
- Cocinada: Refrigerada en hermético, 3-4 días.
Recetas con chirivía
- Crema de chirivía y manzana: Entrante de invierno elegante.
- Chirivías asadas con miel: Guarnición dulce-salada.
- Puré de chirivía: El acompañamiento clásico británico.
- Chips de chirivía: Snack crujiente.



