Los canónigos son pequeñas hojas verdes de sabor suave, ligeramente dulce y con notas de avellana. Su textura tierna los convierte en la base perfecta de ensaladas delicadas.
Los canónigos (Valerianella locusta), también llamados mâche, crecen en rosetas pequeñas.
Origen de los canónigos
Crecían silvestres en los campos de cereal europeos y Francia los domesticó como cultivo de invierno. Su temporada natural va de octubre a marzo, cuando otras hojas escasean.
Formatos
- Bandeja 100 g: Hojas limpias listas para consumir.
¿Cómo consumir los canónigos?
- En ensalada: Solos o con queso de cabra y frutos secos.
- Como cama: Bajo pescados, carpaccios o burrata.
- En sándwiches: Sustituyen a la lechuga con más sabor.
- En batidos verdes: Su sabor suave pasa desapercibido.
Conservación
- En la nevera: En su bandeja, 4-5 días.
- Muy delicados: No los aplastes ni los laves hasta el momento.
Recetas con canónigos
- Ensalada de canónigos, queso de cabra y nueces: El trío perfecto.
- Canónigos con granada y vinagreta de miel: Ensalada de invierno.
- Burrata sobre cama de canónigos: Entrante en 2 minutos.
- Batido verde de canónigos y manzana: Desayuno detox.



