La cebolla es una de las hortalizas más utilizadas en la cocina mediterránea. De sabor intenso cuando está cruda y dulce cuando se cocina, es la base de sofritos, guisos y ensaladas.
La cebolla (Allium cepa) es un bulbo comestible de la familia de las liliáceas, emparentada con el ajo y el puerro. Debe su aroma característico a sus compuestos azufrados.
Origen de la cebolla
Originaria de Asia Central, la cebolla se cultiva desde hace más de 5.000 años. España es uno de los principales productores europeos, con cultivos durante todo el año que garantizan cebolla fresca en cualquier temporada.
Variedades de cebolla
- Cebolla fresca o cebolleta: Suave y tierna, ideal para ensaladas.
- Cebolla roja: De sabor más dulce y color llamativo, perfecta en crudo.
- Cebolla blanca: La más versátil para guisos y sofritos.
- Cebolla dulce: De sabor suave, excelente asada o en crudo.
- Cebollita francesa: Pequeña y delicada, ideal para glasear como guarnición.
- Cebolleta italiana: En manojo, aromática y suave.
¿Cómo cocinar la cebolla?
- Cruda: En ensaladas, aliños y salsas frescas como el pico de gallo.
- Pochada: Base de sofritos, tortillas y guisos tradicionales.
- Asada: Entera al horno desarrolla todo su dulzor.
- Caramelizada: Cocinada a fuego lento, ideal para carnes y hamburguesas.
Conservación
- En despensa: En lugar fresco, seco y oscuro se conserva varias semanas.
- En la nevera: Una vez cortada, guárdala en un recipiente hermético hasta 3 días.
Recetas con cebolla
- Sopa de cebolla: El clásico francés reconfortante.
- Tortilla de patatas con cebolla: El debate gastronómico más español.
- Cebolla caramelizada: Para acompañar carnes, quesos y tostas.
- Aros de cebolla: Crujientes, perfectos como aperitivo.



