El jengibre es una raíz aromática de sabor picante y cítrico que ha pasado de la cocina asiática a estar en todas partes: infusiones, zumos, guisos, postres y hasta cócteles.
Del jengibre (Zingiber officinale) se consume el rizoma fresco. Su compuesto activo, el gingerol, es el responsable tanto de su picor como de sus propiedades más estudiadas.
Origen del jengibre
Originario del sudeste asiático, fue una de las primeras especias en llegar a Europa por la ruta de las especias. Hoy se cultiva en zonas tropicales de todo el mundo y está disponible todo el año.
Formatos
- Raíz fresca: Rizoma para rallar, laminar o infusionar.
- Zumo de jengibre: Concentrado listo para usar en 1 litro.
¿Cómo usar el jengibre?
- Rallado: En salteados, adobos, aliños y currys.
- En infusión: Con limón y miel, el clásico invernal.
- En zumos: Un toque picante en zumos verdes y de fruta.
- Encurtido: El acompañante rosado del sushi.
Conservación
- En la nevera: Envuelto en papel de cocina, 3 semanas.
- Congelado: Entero, se ralla directamente sin descongelar.
Recetas con jengibre
- Infusión de jengibre y limón: El remedio reconfortante.
- Pollo salteado al jengibre: Wok exprés.
- Shot de jengibre y naranja: El chupito matinal vitamínico.
- Galletas de jengibre: El dulce especiado de la Navidad.



