Descripción
La rúcula es una hoja verde de sabor picante y ligeramente amargo que ha conquistado ensaladas, pizzas y pastas. Pequeña pero con carácter, transforma cualquier plato.
La rúcula (Eruca vesicaria) es una crucífera, pariente del brócoli y la mostaza, de donde le viene ese punto picante. Se consume en crudo para conservar su aroma.
Origen de la rúcula
Mediterránea de origen, ya la consumían griegos y romanos. Italia la elevó a icono gastronómico y hoy se cultiva en España durante todo el año, en campo e invernadero.
Propiedades nutricionales
- Glucosinolatos: Compuestos azufrados propios de las crucíferas.
- Vitamina K: Esencial para huesos y coagulación.
- Calcio: De los más altos entre las hojas verdes.
- Ácido fólico: Clave en la renovación celular.
Beneficios para la salud
- Antioxidante: Protege frente al daño celular.
- Muy ligera: 25 kcal por 100 g.
- Salud ósea: Calcio y vitamina K combinados.
- Digestiva: Su amargor estimula el apetito.
Variedades de rúcula
- Rúcula selvática: Hoja fina y dentada, sabor más intenso.
- Rúcula cultivada: Hoja más ancha y suave.
¿Cómo consumir la rúcula?
- En ensalada: Con parmesano, tomate seco y piñones.
- Sobre pizza: Añadida en fresco al salir del horno.
- En pesto: Sustituyendo o combinando con albahaca.
- Con carpaccios: El contrapunto verde clásico.
Conservación
- En la nevera: En su bolsa o en hermético, 4-5 días.
- No lavar hasta el momento: La humedad la estropea.
Recetas con rúcula
- Ensalada de rúcula y parmesano: El clásico italiano.
- Pizza con rúcula y jamón: Fresca y crujiente.
- Pesto de rúcula: Con un punto picante.
- Carpaccio de ternera con rúcula: Elegancia sin esfuerzo.




