Descripción
El rábano es una pequeña raíz roja y blanca, crujiente y con un punto picante refrescante. Es el toque de color y carácter que despierta cualquier ensalada.
El rábano (Raphanus sativus) es una crucífera de crecimiento rápido. Su picor procede de los isotiocianatos, los mismos compuestos de la mostaza y el wasabi.
Origen del rábano
Cultivado desde el antiguo Egipto, llegó a Europa en la época romana. En España se produce todo el año, con primavera y otoño como mejores momentos.
Propiedades nutricionales
- Vitamina C: Antioxidante y aliada de las defensas.
- Isotiocianatos: Los compuestos azufrados de su picor.
- Potasio: Contribuye al equilibrio de líquidos.
- Agua y fibra: Con solo 16 kcal por 100 g.
Beneficios para la salud
- Muy ligero: De las hortalizas menos calóricas.
- Digestivo: Estimula el apetito y la digestión.
- Hidratante: Más del 95 % es agua.
- Antioxidante: Por su vitamina C y antocianinas de la piel.
Variedades de rábano
- Rabanilla: El rabanito rojo redondo clásico, en bolsa.
- Rábano picante: Raíz grande y blanca de sabor intenso, base del wasabi occidental.
- Daikon: El rábano blanco alargado asiático.
¿Cómo consumir el rábano?
- En crudo: Laminado en ensaladas y tacos.
- Encurtido: En vinagre, guarnición agridulce crujiente.
- Asado: Pierde picor y gana dulzor sorprendente.
- Con mantequilla y sal: El aperitivo francés por excelencia.
Conservación
- En la nevera: Sin hojas, en bolsa perforada, hasta 2 semanas.
- Para recuperar firmeza: Un baño de agua fría 30 minutos.
Recetas con rábano
- Ensalada de rábano y pepino: Frescor total.
- Rábanos encurtidos: Para tacos y bocadillos.
- Tosta de aguacate y rábano: Desayuno con color.
- Rábanos glaseados: La guarnición inesperada.




