Descripción
El apio-nabo o apio rave es una raíz rugosa de aspecto humilde y sabor sorprendente: como un apio suave con notas de nuez. Es un tesoro poco conocido de la cocina de invierno.
El apio-nabo (Apium graveolens var. rapaceum) es la variedad de apio cultivada por su raíz engrosada. Muy popular en Francia y Centroeuropa, cada vez tiene más presencia en la cocina española.
Origen del apio-nabo
Desarrollado en la cuenca mediterránea a partir del apio silvestre, se consolidó como cultivo en la Europa del siglo XVII. Su temporada va de octubre a marzo.
Propiedades nutricionales
- Vitamina K: Destacada para la salud ósea.
- Fósforo: Importante para huesos y energía celular.
- Fibra: Con menos hidratos que la patata.
- Vitamina C: Antioxidante natural.
Beneficios para la salud
- Ligero: La mitad de calorías que la patata.
- Saciante: Ideal como sustituto en purés bajos en hidratos.
- Digestivo: Suave y fácil de digerir cocinado.
- Diurético: Como el apio de rama.
Formatos
- Pieza entera: Raíz de tamaño generoso, muy aprovechable.
¿Cómo cocinar el apio-nabo?
- En remoulade: Rallado en crudo con salsa, el clásico francés.
- En puré: Sedoso, el acompañamiento elegante de carnes.
- Asado: En dados o «filetes» a la plancha.
- En cremas y guisos: Aporta profundidad de sabor.
Conservación
- En la nevera: Entero, en el cajón de verduras, 2-3 semanas.
- Cortado: Rocíalo con limón para que no ennegrezca.
Recetas con apio-nabo
- Céleri remoulade: La ensalada de bistró francesa.
- Puré de apio-nabo: El favorito de los chefs para carnes.
- Crema de apio-nabo y manzana: Entrante de invierno.
- Apio-nabo asado entero: Espectacular a baja temperatura.




