Descripción
Las flores comestibles son el toque final de la alta cocina: pensamientos, tagetes, capuchinas y mini rosas que convierten cualquier plato en una obra de arte comestible.
Cultivadas específicamente para consumo (nunca flores ornamentales), cada variedad aporta su matiz: la capuchina pica como el berro, el tagete recuerda a cítricos y el pensamiento es suave y fresco.
Origen de las flores comestibles
Comer flores es tan antiguo como la cocina romana o la azteca, pero la gastronomía moderna las ha devuelto al plato. Se cultivan en invernadero todo el año.
Propiedades nutricionales
- Antocianinas y carotenoides: Los pigmentos de sus colores.
- Vitamina C: Presente en capuchinas y pensamientos.
- Muy pocas calorías: Son puro adorno nutritivo.
- Aceites esenciales: Aromas únicos por variedad.
Beneficios para la salud
- Antioxidantes: Por sus pigmentos naturales.
- Ligerísimas: Decoración sin calorías.
- Seguridad alimentaria: Cultivo específico para consumo.
- Experiencia sensorial: Color, aroma y textura.
Variedades
- Mix de flores: Surtido variado de temporada.
- Mini pensamiento: Suave, el más versátil.
- Tagete: Notas cítricas intensas.
- Mini rosas: Perfume dulce para postres.
- Capuchina: Hoja y flor, con punto picante.
¿Cómo usar las flores comestibles?
- En ensaladas: Color y sorpresa inmediatos.
- En postres: Sobre tartas, mousses y helados.
- En hielo: Congeladas en cubitos para cócteles.
- En platos salados: El emplatado de restaurante.
Conservación
- En la nevera: En su bandeja, 3-5 días.
- Muy delicadas: Manipular lo justo y al momento.
Recetas con flores comestibles
- Ensalada floral: Brotes, flores y vinagreta suave.
- Tarta decorada con flores: Pastelería de autor.
- Cubitos de hielo floridos: Para bebidas de fiesta.
- Mantequilla de flores: El desayuno más bonito.




