Descripción
La ciruela es la fruta jugosa del verano por excelencia: piel tersa, pulpa dulce con un punto ácido y una explosión de frescor en cada mordisco.
La ciruela (Prunus domestica y P. salicina) presenta una paleta de colores única: amarillas, rojas, moradas o verdes. Cada variedad tiene su equilibrio propio entre dulzor y acidez.
Origen de la ciruela
Las ciruelas europeas proceden del Cáucaso y las japonesas de China. España es gran productora, con Extremadura y Andalucía a la cabeza y temporada de junio a septiembre.
Propiedades nutricionales
- Sorbitol y fibra: El tándem de su famoso efecto regulador.
- Antocianinas: Antioxidantes de las variedades rojas y moradas.
- Vitamina K: Contribuye a la salud ósea.
- Potasio: Para el equilibrio hídrico.
Beneficios para la salud
- Tránsito intestinal: El remedio natural más conocido.
- Antioxidante: Sus pigmentos protegen las células.
- Ligera: 46 kcal por 100 g.
- Hidratante: Más del 85 % de agua.
Variedades de ciruela
- Ciruela roja: Jugosa y equilibrada, la más popular.
- Ciruela amarilla: Más ácida y refrescante.
- Ciruela Claudia: Verde, fina y dulcísima: la reina.
¿Cómo consumir la ciruela?
- Al natural: Bien fría, el bocado del verano.
- En compota: Para postres, yogur o acompañar carnes.
- Asada: Al horno con canela, postre exprés.
- En mermelada: La reserva del verano para todo el año.
Conservación
- Maduración: A temperatura ambiente hasta que ceda al tacto.
- Maduras: En la nevera, 3-5 días.
Recetas con ciruela
- Tarta de ciruelas: El dulce alemán del verano.
- Compota de ciruela: Con yogur o porridge.
- Lomo con salsa de ciruelas: Agridulce irresistible.
- Ensalada de ciruela y burrata: Contraste cremoso.




