Descripción
El boniato o batata es un tubérculo de pulpa anaranjada y sabor dulce, protagonista del otoño y el invierno. Más dulce que la patata, se ha ganado un puesto fijo en la cocina saludable.
El boniato (Ipomoea batatas) es rico en hidratos de carbono complejos y betacaroteno. Su versatilidad va del horno a la crema, pasando por los clásicos asados de temporada.
Origen del boniato
Originario de América Central y del Sur, llegó a España en el siglo XVI. Hoy se cultiva principalmente en Andalucía y el Levante, con recolección de finales de verano a otoño.
Propiedades nutricionales
- Betacaroteno: Responsable de su color y precursor de la vitamina A.
- Hidratos complejos: Energía de absorción progresiva.
- Fibra: Mayor contenido que la patata.
- Minerales: Potasio y manganeso.
Beneficios para la salud
- Energía sostenida: Favorito de deportistas.
- Salud visual y de la piel: Gracias a la vitamina A.
- Saciante: Ideal en dietas de control de peso.
- Índice glucémico moderado: Más amable que otros tubérculos.
Variedades de boniato
- Boniato de pulpa naranja: El más común, dulce y jugoso.
- Boniato blanco: Más seco y menos dulce.
- Boniato morado: Rico en antocianinas, color espectacular.
¿Cómo cocinar el boniato?
- Asado: Entero al horno, el clásico del otoño.
- En bastones: Al horno tipo «chips» saludables.
- En crema: Con jengibre o curry, aterciopelada.
- Cocido: En puré como guarnición dulce-salada.
Conservación
- En despensa: Fresco, seco y oscuro; nunca en nevera sin cocinar.
- Cocinado: Refrigerado en hermético, 4-5 días.
Recetas con boniato
- Boniato asado con especias: Guarnición estrella.
- Crema de boniato y jengibre: Reconfortante y aromática.
- Chips de boniato: El picoteo saludable.
- Tosta de boniato: Base sin pan para desayunos fit.




