Descripción
La salvia es la hierba aterciopelada de aroma alcanforado y elegante que la cocina italiana venera: con mantequilla y pasta fresca hace magia en segundos.
La salvia (Salvia officinalis) debe su nombre al latín «salvare» (curar): fue LA planta medicinal europea. Sus hojas gris-verdosas son potentes: pocas bastan.
Origen de la salvia
Mediterránea, venerada por romanos y por la medicina medieval. Hoy es imprescindible en la cocina del norte de Italia y está disponible fresca todo el año.
Propiedades nutricionales
- Tuyona y cineol: Sus aceites esenciales característicos.
- Ácido rosmarínico: Antioxidante compartido con el romero.
- Vitamina K: Muy abundante.
- Calcio y hierro: Concentrados en la hoja.
Beneficios para la salud
- Digestiva: Tradición europea con platos grasos.
- Antioxidante: Polifenoles potentes.
- Salud bucal: Uso tradicional en enjuagues.
- Memoria: Objeto de estudios recientes.
Formatos
- Manojo 100 g: Hojas frescas aterciopeladas.
¿Cómo usar la salvia?
- En mantequilla: Fundida con hojas, la salsa italiana exprés.
- Con carnes: El saltimbocca romano la lleva por bandera.
- Frita: Hojas crujientes como aperitivo o topping.
- En infusión: La clásica digestiva.
Conservación
- En la nevera: En papel húmedo, 1 semana.
- En aceite o seca: Conserva su fuerza meses.
Recetas con salvia
- Ñoquis con mantequilla y salvia: El clásico italiano.
- Saltimbocca alla romana: Ternera, jamón y salvia.
- Hojas de salvia fritas: Crujiente sorprendente.
- Calabaza asada con salvia: Pareja de otoño.




