Descripción
El germinado de alfalfa es el brote fresco y crujiente que aporta vida a sándwiches y ensaladas: hebras finas, sabor suave a frutos secos y máxima concentración nutricional.
Los germinados de alfalfa (Medicago sativa) son semillas recién brotadas: en ese momento la planta concentra enzimas, vitaminas y proteínas en su punto más alto y digerible.
Origen del germinado de alfalfa
La alfalfa es un cultivo milenario de Asia Central; el consumo de sus brotes lo popularizó la cocina saludable californiana. Se producen en cultivo controlado todo el año.
Propiedades nutricionales
- Proteína: 4 g por 100 g, notable para un brote.
- Vitamina K: Muy abundante.
- Enzimas vivas: Propias de la germinación.
- Fitoestrógenos: Isoflavonas naturales.
Beneficios para la salud
- Ligerísimo: 23 kcal por 100 g.
- Nutrición viva: El brote está en su pico nutricional.
- Digestivo: La germinación predigiere la semilla.
- Frescor crujiente: Textura sin cocinar.
Formatos
- Bandeja/caja: Brotes vivos listos para consumir.
¿Cómo consumir el germinado de alfalfa?
- En sándwiches: El toque fresco crujiente.
- En ensaladas: Sobre cualquier combinación.
- En tostas: Con aguacate o hummus.
- Siempre en crudo: El calor arruina su gracia.
Conservación
- En la nevera: En su envase, 4-5 días.
- Enjuagar antes de usar: Y escurrir bien.
Recetas con germinado de alfalfa
- Sándwich vegetal completo: Con su nube de brotes.
- Tosta de aguacate y alfalfa: Desayuno verde.
- Ensalada de brotes: Mezcla viva multicolor.
- Bowl de quinoa y germinados: El plato completo.




