Descripción
Los ajetes o ajos tiernos son los brotes jóvenes del ajo, recolectados antes de formar la cabeza. Suaves, verdes y aromáticos, son un clásico de la primavera española.
El ajete conserva el aroma del ajo pero en versión delicada, sin su contundencia. Su tallo tierno se aprovecha casi entero y es oro puro en revueltos y salteados.
Origen de los ajetes
Son el mismo Allium sativum de siempre, cosechado joven. En España su temporada tradicional va de febrero a mayo, y su recolección anuncia la primavera en las huertas.
Propiedades nutricionales
- Alicina: El compuesto azufrado del ajo, en versión suave.
- Vitamina C: Mayor que en el ajo seco.
- Fibra: De sus tallos tiernos.
- Folatos: Propios de los brotes verdes.
Beneficios para la salud
- Cardiosaludables: Como el ajo, aliados de la circulación.
- Digestivos: Más suaves que el ajo maduro.
- Ligeros: 42 kcal por 100 g.
- Antimicrobianos: Por sus compuestos azufrados.
Formatos
- Bandeja 100 g: Manojos de brotes tiernos.
- Flor de ajo: Los tallos florales, aún más delicados.
¿Cómo cocinar los ajetes?
- En revuelto: Con huevos y gambas, el clásico absoluto.
- Salteados: Guarnición aromática de carnes y pescados.
- En tortilla: La versión primaveral de la española.
- A la plancha: Enteros, como espárragos.
Conservación
- En la nevera: En papel de cocina, hasta una semana.
- Picados y congelados: Listos para revueltos todo el año.
Recetas con ajetes
- Revuelto de ajetes y gambas: El plato estrella de primavera.
- Tortilla de ajetes: Jugosa y aromática.
- Ajetes salteados con setas: Tierra y huerta juntas.
- Solomillo con ajetes: El acompañamiento clásico.




