Descripción
El germinado de soja es el brote crujiente e imprescindible de la cocina asiática: blanco, jugoso y refrescante, da textura a woks, rollitos y ensaladas orientales.
Lo que llamamos brotes de soja son germinados de judía mungo (Vigna radiata): tallos blancos carnosos que se consumen crudos o apenas salteados para conservar su chasquido.
Origen del germinado de soja
La germinación de la judía mungo es tradición china milenaria. Hoy se producen en cultivo controlado en España, frescos todo el año.
Propiedades nutricionales
- Proteína vegetal: 3 g por 100 g.
- Vitamina C: La germinación la multiplica.
- Folatos: Abundantes en el brote.
- Agua: Más del 90 %, muy refrescante.
Beneficios para la salud
- Ligero: 30 kcal por 100 g.
- Digestivo: Más digerible que la legumbre seca.
- Crujiente saciante: Volumen con mínimas calorías.
- Hidratante: Frescor en cada bocado.
Formatos
- Bolsa/bandeja: Brotes frescos lavados.
¿Cómo consumir el germinado de soja?
- Al wok: Añadido al final, 1 minuto: crujiente.
- En rollitos: De primavera y vietnamitas.
- En ensaladas: En crudo, bien enjuagado.
- En pad thai: Ingrediente obligado.
Conservación
- En la nevera: 2-3 días; es muy perecedero.
- En agua fría: Recupera su textura crujiente.
Recetas con germinado de soja
- Pad thai: Los brotes le dan su textura.
- Rollitos de primavera: Rellenos crujientes.
- Wok de verduras y soja: Salteado exprés.
- Ensalada oriental: Con sésamo y soja.




